¿Qué es un proxy compartido?

A proxy compartido es una dirección IP que utilizan varias personas al mismo tiempo. En lugar de pertenecer a un único usuario, se «comparte» entre diferentes personas o empresas, lo que la hace más económica, pero también más impredecible.

Piense en un proxy compartido como si fuera un viaje compartido en coche. Llega a su destino, pero no es el único pasajero. Dado que muchos usuarios envían solicitudes a través de la misma dirección IP, los sitios web del otro lado no pueden distinguir fácilmente quién es quién. Esta configuración hace que los proxies compartidos sean económicos y estén ampliamente disponibles, pero también conlleva riesgos.

Si uno de los usuarios de ese «grupo compartido» realiza alguna actividad sospechosa, la dirección IP puede ser marcada o bloqueada, lo que afectaría a todos los que la comparten. Por este motivo, los proxies compartidos suelen considerarse de nivel básico: son adecuados para la navegación ocasional, la extracción de datos básica o tareas rápidas en las que la fiabilidad no es fundamental.

Casos de uso

Un proxy compartido puede ayudarle a ocultar su dirección IP mientras navega por sitios web por motivos de privacidad, sin tener que asumir el mayor coste que supone una solución dedicada.

Acceso a las pruebas

Cuando los desarrolladores necesitan comprobar rápidamente cómo se ve un sitio web desde una ubicación o una dirección IP diferente, los proxies compartidos ofrecen una opción económica.

Recopilación de datos ligera

Para tareas de web scraping a pequeña escala, como extraer unos cuantos precios de una tienda de comercio electrónico, los proxies compartidos pueden ser suficientes sin que ello suponga un gran gasto.

Buenas prácticas

No confíe en ellos para tareas delicadas

Si gestiona varias cuentas en redes sociales o lleva a cabo procesos de automatización de gran importancia, los proxies compartidos entrañan riesgos. Utilícelos únicamente para actividades de menor importancia.

Supervisión de bloqueos de direcciones IP

Dado que otras personas podrían hacer un uso indebido del mismo proxy, esté siempre atento a posibles bloqueos repentinos, captchas, o bien limitación. Estos indicios suelen significar que la dirección IP compartida ha sido señalada.

Actualización a medida que aumenta el volumen de negocio

Empiece con servidores proxy compartidos si el presupuesto es ajustado, pero prevea pasar a proxies privados o proxies dedicados en cuanto la fiabilidad cobre importancia.

Conclusión

Un proxy compartido es una forma económica de ocultar su dirección IP al compartirla con otros usuarios. Es sencillo y asequible, pero presenta algunas desventajas en cuanto a estabilidad, velocidad y fiabilidad.

Preguntas frecuentes

Por lo general, son seguras para un uso ocasional y no crítico, pero el riesgo de que se produzcan bloqueos es mayor, ya que varias personas utilizan la misma dirección IP.

Los proxies compartidos son utilizados por muchos usuarios, mientras que los proxies privados están reservados para una sola persona u organización, lo que ofrece mayor estabilidad y seguridad.

El coste se reparte entre varios usuarios, lo que hace que sean mucho más asequibles que las opciones dedicadas.

Es posible, pero no es recomendable. Plataformas como Instagram o TikTok pueden bloquear rápidamente las cuentas si detectan actividad sospechosa procedente de la IP compartida.